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Derribar paredes y muros es una de las tareas a las que enfrentaremos si vamos a emprender una remodelación o reforma integral.

Hoy en día la tendencia es derribar paredes y eliminar pasillos para obtener entornos más amplios y diáfanos, pero ¿cómo saber qué muros no podemos tocar?

La respuesta es sencilla: si se trata de un muro de carga no se puede derribar ya que se trata de un elemento de soporte estructural y podríamos poner en peligro la estabilidad del edificio. Entonces la nueva pregunta que surge es ¿cómo identificamos un muro de carga?

A continuación se muestran algunas características que delatan a estos elementos de carga. No obstante siempre consultaremos a un profesional, ya que contar con una valoración experta es de vital importancia en asuntos en los que podemos comprometer la estabilidad y seguridad de un edificio.

Lo más conveniente sería tener un plano del edificio o de la casa para ver si ya se han hecho remodelaciones previas e identificar los muros de carga para evitar su derribo. Suelen ser más gruesos y situarse en posición perpendicular respecto a las vigas.

Las fachadas son un ejemplo de muro de carga ya que sostienen junto con las vigas y otros muros de carga el techo. También lo son las medianeras, las cuales un experto podrá identificar fácilmente por su posición con respecto a las vigas. En los sótanos los muros de carga suelen identificarse mejor. Conforme vamos subiendo pisos, los muros de carga tienden a ser más finos siendo a veces inexistentes en los áticos. Por ello, siempre que queramos confirmar si un muro es de carga o no, nos dirigiremos a las bases del edificio.

El grosor de los muros de carga suele ser mayor que el de un tabique normal. También es diferente el material del que están fabricados. Si observamos que un muro es de hormigón y más grueso que el resto posiblemente estemos ante un muro de carga que no podemos derribar. No obstante hay veces en los que los muros de carga son de ladrillo al igual que el resto de paredes. En ese caso nos fijaremos en su grosor, si es mayor de 30 cm seguramente se trate de un muro de carga. En cambio si el tabique tiene un espesor menor a 10 cm muy probablemente no lo será.

Hay casos en los que en lugar de una pared de carga podemos encontrar pilares o columnas de carga que, como indica su nombre, soportan la carga de las plantas superiores.

En el caso de viviendas antiguas es de suma importancia que un arquitecto analice la estructura ya que con el paso del tiempo, paredes y muros que no eran de carga pueden haber servido de apoyo a las vigas que han acabado asentándose en ellos.

Por lo tanto, antes de derribar un muro o incluso de hacer planes sobre un plano, lo mejor es consultar con un experto que nos guíe y aconseje en el proceso de remodelación o de construcción de una casa en Barcelona.

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